Organización de las tropas
La batalla por Halaa es, a menudo, una cuestión de número. Si el enemigo cuenta con más jugadores, tendrás que usar técnicas de ataque y huida o conseguir más jugadores que se alíen contigo. Busca más jugadores en los canales de chat general, defensa local o defensa general. La Ciudad de Shattrath está bastante cerca de Halaa, así que puedes enviar a alguien a por refuerzos.
Si estás interesado en unirte al combate JcJ de Halaa, puedes preguntar si hay algún grupo de JcJ activo.
Si es el caso, únete e invita a tantos jugadores como sea necesario.
Si tienes más de 5 jugadores, crea una banda y equilibra las tropas.
Asaltar Halaa
Para conquistar Halaa, es necesario que te deshagas de los guardias enemigos. Aunque es posible luchar contra los guardias a pie, este proceso resulta muy lento ya que sus puntos de vida son extremadamente elevados. Una mejor manera de eliminar a los guardias es bombardearlos desde dracoleones. Lo ideal es que la mayor cantidad posible de jugadores bombardeen a los guardias para que mueran más rápido.
- Cuando montas en dracoleón, se añaden 10 bombas a tu inventario. Si usas alguna de estas bombas y luego vuelves a montar en dracoleón, se restituirá tu munición. Coloca las bombas en tu barra de acción para acceder a ellas con más facilidad.
- Memoriza dónde están colocados los guardias de Halaa para que te resulte más fácil localizarlos y bombardearlos. Practica el bombardeo repetidamente para poder lanzar más bombas en cada pasada y acertar sobre el objetivo con más precisión.
- Cada puesto envía a sus dracoleones por diferentes rutas de vuelo. Si el dracoleón sobre el que vas montado no llega hasta los guardias que necesitas eliminar, prueba con otro puesto.
- Mientras bombardeas junto con otros jugadores aliados, a veces es una buena idea realizar partidas de bombardeo desde el mismo puesto de dracoleones. De ese modo, cuando aparezca el enemigo, podréis uniros a la batalla como un solo grupo después de desmontar. Si usáis puestos diferentes, os llevará tiempo volver a reagruparos para ayudar a vuestros a aliados.
- Manteneos agrupados si es posible. Reuníos en un punto fuera de la ciudad, seleccionad un área para atacar y viajad juntos hasta allí. De este modo, si os encontráis con el enemigo, estaréis organizados. Si no, un grupo o banda enemiga puede atacaros uno a uno.
- Bombardear a los jugadores enemigos no es tan efectivo como atacarlos directamente. Los jugadores enemigos también pueden subir a sus monturas voladoras y mantenerse en el aire para evitar los ataques con bombas. Pero como diversión, justo antes de aterrizar, puedes lanzar tiros al azar a los jugadores enemigos que se encuentren cerca de tus puestos de dracoleones.
- Si aflojas los bombardeos, pasado un rato los guardias reaparecerán. Mantén la presión sobre los guardias en todo momento. En ocasiones es una buena idea mantener a uno o dos jugadores bombardeando mientras los demás luchan contra el enemigo.
- Para los atacantes puede ser útil mantener a un jugador sobre la ciudad a lomos de una montura voladora observando e informando a los demás sobre el progreso de la batalla.
- Asegúrate de que no atacas a los vendedores enemigos ni a otros PNJs que no sean los guardias, ya que se defenderán. No dejarán de perseguirte hasta que abandones la ciudad.
- Una vez que hayas vencido a los guardias, haz que todo tu grupo se reúna en el centro de la ciudad. Necesitas mantener la ciudad bajo tu control durante cierto tiempo hasta que pase a pertenecerte oficialmente. Cada facción cuenta con un cementerio en la ciudad, así que tus enemigos reaparecerán al poco tiempo de morir.
- Después de capturar la ciudad, puedes conseguir más piezas Halaa de batalla si continúas defendiéndola. También podrás aprovechar a los guardias que estarán de tu lado, así como a los PNJs amistosos que aparezcan.
Solo ante el peligro
Si estás tratando de atacar Halaa en solitario, tendrás que trabajar duro con las tácticas de ataque y huida, y centrarte en los bombardeos. Primero, convierte los puestos de dracoleones destrozados en puestos activos. Huye cada vez que consigas convertir uno. Si has convertido tres o cuatro, al enemigo le resultará más difícil encontrarte. Comienza con los bombardeos. Cuando aterrices tras un bombardeo, huye a otro puesto y vuelve a bombardear. El objetivo es mantener ocupado al enemigo intentando averiguar qué puesto estás usando y causar el mayor daño posible.
Si comienzas a atacar la ciudad en solitario, puede que se te unan otros jugadores inspirados por tu valor (o tras haber sido informados en los canales de chat). Puede que en poco tiempo te encuentres dirigiendo un ataque a la ciudad en toda regla.
Volver a la batalla
- Los jugadores atacantes tienen una desventaja con respecto a la situación de sus cementerios: tienen que volver a la vida en cementerios que se encuentran mucho más lejos de la ciudad que los de los defensores de Halaa. Algunos de los puestos de dracoleones se encuentran mucho más lejos de los cementerios que otros. El puesto de dracoleones más al sur es el que más cerca del cementerio se encuentra. Recuerda mientras ataques o defiendas ese puesto que los jugadores muertos pueden volver a la vida cerca y volver a unirse a la batalla.
- El cementerio de los jugadores defensores se encuentra dentro de Halaa, de este modo los defensores pueden llegar rápidamente a cualquier parte de la ciudad al volver a la vida.
- Si eres nuevo en esta zona, puede resultarte todo un reto averiguar cómo recuperar tu cuerpo. Busca caminos que asciendan a la ciudad desde su base.
- Si mueres en la ciudad, busca un punto que no esté a la vista en el que volver a la vida sin que los enemigos te vean inmediatamente.
- En cuanto vuelvas a la vida, puedes huir en tu montura voladora. Entonces podrás volar a una de las isletas flotantes, sanarte y volver a unirte a la batalla.